Rogelio Fernández Ortea

Es el momento de sostener el vuelo…

flyTengo la sensación de que ha llegado el momento, uno más, pero el que marca un paso a delante o un paso hacia atrás, el que indica, una vez más, que la motivación ha de hacerse hábito, el hábito de ser libre, libertad elegida para ejercerla, para ser lo que deseas, o por lo menos para ser amable contigo mismo cuando no lo has conseguido… pero creo que este momento es de los que deciden si vas a volar o no.

Porque hay momentos de euforia, de esperanza (emoción curiosa que emana de los malos momentos y se proyecta a un futuro prometedor), de alegría, de tranquilidad, de seguridad donde la vida parece fluir, las decisiones parecen fáciles, los objetivos claros y la motivación alta lo que te permite tener la fuerza de espíritu suficiente como para emprender un cambio, el cambio. tu cambio. Un momento, una epifanía como decía una gran persona que quiero y echo de menos a partes iguales, que te impele a iniciar el vuelo con el dolor de la mudanza, con el miedo a la caída, pero también con el ímpetu del coraje que supone, en muchas ocasiones, la inconsciencia que igualmente subyace en la decisión.

Momentos que con el paso del tiempo se convierten en valles en lugar de picos, que pasan se ser eufóricos a ser angustiosos por el lento devenir de los acontecimientos, por la lluvia que sustituye al sol en el horizonte, por el fin deIMG_1803 la epifanía, por el olvido de algunos de los principios que cuando se definieron parecían tan claros y permanentes. Momentos duros que te impelen a dejarlo, dejar el cambio, a dejar de volar, dejar de intentarlo cuando estabas a punto de conseguirlo, a desdeñar lo logrado por volver al lecho calentito del hábito adquirido, las viejas formas del maldito hábito que supone una vida no vivida con libertad, costumbrista, acostumbrada a malvivir por la propia decisión de no intentarlo, de no ser lo que merecemos ser, lo grandes que somos… pero ese es, precisamente, el momento preciso.

El momento de reiniciar el vuelo, de confiar en nosotros, de volver a intentarlo, de lograrlo, de ser tan libres como queramos, de volar sin importarnos el destino, simplemente por el placer de hacerlo. El momento de ser responsables con la vida de cada uno, con la vida que nos queda y que siempre será toda la vida que tenemos por delante. El momento del trabajo, de la acción nueva, de conformar el nuevo hábito, la nueva vida, de renegociar la motivación a la vez que la voluntad necesaria para el cambio. El momento de saber que estamos el en valle pero que queremos llegar a la cima, volar alto simplemente para ver los otros picos y valles que conforman el camino. El momento de sostener el vuelo para que nunca más se nos olvide volar. Este es ese momento.

 

Anuncios

La soledad del líder…

Chillida

Chillida

Un amigo, a raíz de un post publicado en este mismo blog, me pidió que hablase de la soledad del líder y, cómo no, voy a hacerle caso, pero como el título de un libro de Jack Welch, voy a hacerlo “desde las entrañas”, desde el conocimiento que da la experiencia más que desde un punto académico… mucho me lo he pensado, mucho tiempo lo he retrasado así que vayan ahí las primeras reflexiones.

Liderar es un acto solitario, un ejercicio de soledad, aunque a veces quien lidera no se encuentre solo o sola… pero lo está. Liderar es una relación individuo grupo, pero en la que el acento está en el individuo, en la persona que sirve de guía, en quien sirve al proyecto compartido, en quien tiene la máxima responsabilidad de hacer que ese proyecto se comparta, que tenga sentido, en quien sirve, en el servidor

Liderar implica entregarse para conocer a quien se lidera, querer hacerlo,  empatizar con el equipo y también con cada integrante del mismo, conocer tanto individuos como sus relaciones para conseguir que todos ellos quieran contribuir,  que quieran participar, que quieran hacer cosas en aras de dar sentido a esa misión que les une y que es tarea, que es responsabilidad de quien lidera.

Chillida

Chillida

Liderar es un episodio de soledad porque debe realizarse con humildad, con generosidad, con compasión, con esperanza, con entrega, con espíritu de servicio… porque debe entregarse en cuerpo y alma al proyecto sin esperar nada a cambio, aunque lo dese. Es un acto de soledad porque muchas veces, el ser humano, la “materia prima” del proceso de liderazgo, es un animal ingrato, interesado, de poca memoria y así debe entenderlo el líder, sea hombre o mujer, y así debe  amarlossin esperar que el amor será correspondido pero siendo agradecido cuando lo sea  porque quien lidera sabe que liderar implica soledad.

Soledad de quien manda, de quien debe ejercer el poder, tanto el concedido por la organización como el otorgado por su equipo, el que legitima su liderazgo. Soledad de quien es observado, de quien toma a la última decisión, de quien premia o de quien castiga, del experto, del envidiado, del querido, del admirado, del traicionado. Soledad que generará tensión por la continua observación, una situación generalizada de estrés que tendrá que saber gestionar para seguir liderando, para seguir sirviendo, para seguir disfrutando. Soledad derivada del sentido de trascendencia que es inherente al propio liderazgo y que hay que recordar y mantener.

Chillida

Chillida

Porque la soledad de la que estoy hablando, es una soledad plena, disfrutada elegida, placentera. La soledad del liderazgo le llena y le confiere sentido al propio líder en su ejercicio, siendo su culmen la inmolación del propio líder, el acto máximo de generosidad y entrega, tanto a la organización como a sí mismo, sobre todo a sí mismo, que se produce cuando llega la hora de la despedida, cuando el líder sabe que su función está ya cumplida, cuando debe dejar paso a otras personas, a otros líderes a otro líder.

Y se despedirá porque el líder nunca debe sentirse solo, nunca debe perder su norte, su sentido, su misión, su conexión con su aquí y su ahora. Porque cuando la soledad le apriete, deberá renovarse, deberá generar una nueva visión personal, un nuevo placer por la vida, por su vida, por nuevos proyectos, por sus proyectos, a través de un proceso de renovación que le permitirá seguir sirviendo, seguir liderando, seguir disfrutando de la soledad que implica el liderar, guiar a un grupo de personas. La cuestión no es tanto la soledad, como que la persona que lidera sea capaz de disfrutarla.

 

¿Están dispuestos a aceptar esa soledad tan llena?… es todo un privilegio sentirla…

 

 

 

El liderazgo es un arte

Rothko

Rothko

Ya lo decía Dionisio Aranzadi, el liderazgo es un arte y como tal, difícil definición tiene.

Arte es la capacidad, habilidad para hacer algo; o una manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros; también el conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer algo, e incluso la disposición personal de alguien[1]. Cualquiera de estas definiciones de la RAE, o todas ellas, nos pueden indicar lo que implica el liderar un grupo de personas.

Liderar implica la capacidad y la habilidad para orientar a un grupo de personas en una organización humana, sea esta empresarial o de cualquier otra índole, hacia metas comunes. Conseguir esto no es una ciencia exacta, sino una suerte de  gracia y destreza (habilidad) y la  oportunidad y el medio para ejecutarlo (capacidad).

Rothko

Rothko

También implica la interpretación de una realidad, reflejada en el sentido que el líder da a la actividad a realizar y plasmada normalmente en la misión y visión de la organización. El vehículo para conseguir esto son, sin duda, los recursos comunicativos ya que el proceso de liderazgo es, fundamentalmente, un proceso de comunicación y de relación mediante el cual se va creando el sentido compartido de la razón de ser de la relación y del futuro deseado que se desea compartir, así como la trascendencia que tiene todo ello, tanto para el individuo como para el grupo, tanto para el líder como para los liderados y para la sociedad en general. Esta interpretación de la realidad debe contar con la identificación, uso, comprensión y gestión de la emocionalidad la rodea para aprovechar la información que las emociones proveen.

En cuanto al conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer algo, hablaríamos de las diferentes teorías que se han propuesto en el estudio del liderazgo, y que entroncan con la idea de si un líder nace o se hace o, simplemente, el líder ser va haciendo desde que nace. El convencimiento de que el liderazgo es un proceso susceptible de ser mostrado, enseñado y, sobre todo, aprendido es una tesis que nos acompaña desde hace tiempo y refrendada por autores como el antes citado Dionisio Aranzadi, Bass, Burns y Echaniz, entre otros. Un arte, por lo tanto, que con sus preceptos y reglas pude ser desarrollado a lo largo de la vida.

Rothko

Rothko

Enlazando con esto, si el líder nace o se hace, aparece la cuestión de la disposición personal o, dicho de otra forma, el carisma. El liderazgo carismático es una de las cuestiones que más se ha tratado en las diferentes teorías del liderazgo, aunque, como muchas otras, no ha llegado a concluirse satisfactoriamente. El carisma, ese no sé qué, resulta, como el propio liderazgo, algo fácil de apreciar, pero difícil de explicitar y más complejo aún desarrollar más allá de la parte innata o de crecimiento personal que tiene este concepto. Una forma de ser que sazonará de forma singular este arte de liderar grupos de personas.

Un arte, el de liderar, que deberá ser ético, colaborativo, emocional, transformador y trascendente para ser considerado virtuoso… difícil tarea la de enseñar este arte… apasionante por otro lado hacerlo y también dominarlo…

 

[1] De todas las acepciones que aporta la RAE, 9 en total, hemos utilizado aquellas que son más oportunas para el tema que estamos tratando.

Líder y liderazgo: cuestiones etimológicas

Rotkhko

Rotkhko

*Al final les he dejado un poco de música. Si lo desean pueden ponerla para leer el post. Espero que les guste.

Entendemos que, para acercarnos a la definición del liderazgo, se presume necesario tener una referencia etimológica del término para ir aclarando su componente semántico, sus significados para posteriormente definir en el concepto y sus componentes principales.

Cuando acudimos al buscador de la RAE (Real Academia de la Lengua)[1] y tecleamos las primeras letras -LID, las palabras que aparecen son las siguientes: Lid, liderar, liderato, liderazgo, liderear, lideresa, lidererizar, lidia, lidiadera, lidiadero, lidiador, lidiadora, lidiar, lidio, lidiosa y lidioso, a las que añadiríamos a la palabra líder colocando ya al acento.

Sorprende ver dos grupos de palabras con significados tan distintos. Por un lado, líder, liderar, liderato, liderazgo, lideresa y liderizar y, por otro, lid, lidia, lidiadero, lidiadera, lidiador, lidiadora, lidiar, lidio, lidiosa y lidioso. El (más…)

Liderazgo trascendente… un breve apunte

IMG_0110Podemos considerar que el liderazgo es un proceso de influencia positiva entre personas que lleva a generar entornos virtuosos de relación y trabajo.

En dicho proceso, la persona que ejerce el liderazgo se deberá apoyar en la utilización de los estilos de inteligencia múltiple propuestos por Gardner, prestando especial atención a la inteligencia emocional, con el fin de generar entornos emocionales resonantes que propicien la consecución de objetivos comunes.

Objetivos que se configurarán debido a la trascendencia que deberá proveer este proceso de liderazgo a la comunidad de personas implicada, elevando las expectativas más allá del propio trabajo y procurando al mismo los elementos de espiritualidad consustanciales al ser humano.

Una espiritualidad basada en una misión, visión y valores generados y compartidos por todas las IMG_0109personas que participan del proceso y fundamentados en un marco de actuación superior que sería el marco ético. Liderazgo que podría resumirse en la máxima ignaciana “En todo amar y servir”.

Por lo tanto, se trataría de un proceso virtuoso de servicio, espiritual y trascendente capaz de elevar las expectativas y resolución de personas y organizaciones. Un proceso de liderazgo que puede apoyarse en las máximas de la espiritualidad ignaciana como son el amor, la libertad, el heroísmo, el magis, la indiferencia o el ingenio entre otros. Además, los Ejercicios Espirituales, realizados desde un punto de vista laico o religioso, pueden ser el elemento fundamental que apoye al líder o lideresa a “ordenar su propia vida” en su camino de autoconocimiento, automotivación y gestión personal en aras de mantener la resonancia de este liderazgo trascendente en su persona y en la organización.

Lágrimas de verano por encuentros y despedidas

*El sol ha salido ya hace rato. El día está precioso. Estoy escuchado Chaconne,  de Bach, transcrita para piano por Busoni e interpretada por James Rhodes. Todo está bien… pero yo no paro de llorar.

Dicho esto, estoy seguro de que muchos de ustedes pensarán que tengo un mal día, algunos sentirán un principio de lástima y otras personas habrán dejado de leer pensando en que no quieren leer un escrito lacrimógeno sobre sufrimiento y penas… nada más lejos de la realidad ya que yo estoy feliz, y mis lágrimas saben muy distinto, a cuando sufro, a cuando ni tan siquiera consuelan. Son lágrimas de satisfacción que surgen en relación con dos personas que quiero y admiro mucho y dentro de un grupo de personas que me honran con su amistad. (más…)

De la amistad soy un militante miliciano

images (1)De la amistad soy un militante y, a veces, también, un miliciano, y un camicace, y un misionero y actor principal y secundario a la vez.

No sé muy bien lo que significa, aunque sé que para mí lo ha significado prácticamente todo.  Mis sueños, mis seguridades, mis inseguridades, mi pasado, mi presente y mi futuro se han sustentado en ella como uno de los pilares fundamentales sobre los que he construido mi vida de forma acertada… ¿o no? Eso es otro cantar.

Porque con el tiempo he ido modificando mi idea idealizada de lo que podía significar. Y con esto no quiero decir que esté desilusionado de ella, de ninguna manera, lo que digo es que puede que esté resituada en mi construcción vital. Me he dado cuenta de que puede ser para toda la vida o no; de que puede darte los mejores momentos de tu existencia y también los peores, como ocurre con casi todas las cosas de la vida; de que como los buenos vinos necesita tiempo para coger sabor y también de que como los vinos jóvenes la frescura de una nueva amistad te llena de ilusión, de (más…)

Liderazgo: iniciando su estudio

Tras una revisión de algunos libros y manuales relevantes en la literatura que existe sobre Liderazgo, hemos podido observar lo siguiente.

Son muchas las definiciones que se han dado de liderazgo pero consideramos que lo más relevante es lo que indica  Bernard Bass (1990:19) al decir que la definición de liderazgo en un determinado estudio tiene que ir en consonancia  con el propósito del mismo.

Muchos los estudios sobre liderazgo se han realizado y se realizan en la actualidad parten y se fundamentan del libro de Bass (1990) que se fundamenta a su vez en la revisión de Strogdill de 1974[1]. Aranzadi (1995); Díez de Castro, García del Junco; Martín Jiménez y Periánez Cristóbal (2001); Echaniz (2001); Koontz y Weihrich (2004); Benito y colaboradores (2010), Koontz y colaboradores (2012) y López-Domínguez (2012) son un ejemplo de ello.

Estos autores comparten, con algunas diferencias, la idea de que debemos partir de la (más…)

Todo bien… fenomenal…

... de médicosEstas palabras resumen lo que pienso que en muchas ocasiones están resumiendo varias de las relaciones que mantenemos con conocidos, amigos e incluso familiares… todo bien, fenomenal.

En un contexto de encuentros, de relaciones cada vez menos comprometidas en lo emocional, más líquidas, en las que la idea de ser personas tóxicas ha ido calando en la sociedad, en que las que las que palabras como estupendo, fenomenal e ideal resumen los estados personales que es correcto transmitir, “todo bien”, “fenomenal” conforman  casi el ideario de nuestra sociedad. Sociedad que no le gusta ver el dolor por lo que éste trasmite, sociedad que no quiere oír el dolor ajeno y que considera que lo negativo, que no que nos duele, aunque sea el alma debe quedar excluido de conversaciones entre conocidos porque no es apropiado, porque todo está bien… y si quieres quejarte incluso puedes ser tachado de ir de víctima… y eso no está bien.

La máxima de la inteligencia emocional (IE) que dice que debemos escuchar, y escuchar con el corazón, queda relegada a la parte teórica, al texto, al negro sobre blanco, que cuando debemos ponerla en (más…)

Emociones compartidas

Reproduzco a continuación el prólogo del libro Emociones compartidas. Emociones compartidas que se convierten en el primer libro editado por el Consorcio de Inteligencia Emocional – CIE. Al final encontrarán el link para descargarse el libro en pdf. Espero y esperamos que les guste y que sigan las publicaciones del CIE. Gracias de antemano por su acogida y atención.

Emociones compartidas: Prólogo

Emociones compartidas es el resultado de un año de trabajo conjunto, compartido, emocionante.

El grupo de autores que se presenta ahora ante ustedes llevamos compartiendo nuestras emociones, nuestros sentimientos en un espacio virtual y simbólico, en un espacio que gustosamente puso a nuestra disposición EITB hace ya mucho tiempo.

Tiempo y trabajo que estuvo recogido en un primer libro denominado Retazos Emocionales que fue solo eso, un retazo, un primer intento de poner en papel lo que estaba compartido ya en la red, realizado con solamente algunos de sus bloggers. Mucho tiempo y mucho trabajo que desde hace un año aproximadamente  está encomendado al Consorcio de Inteligencia Emocional – CIE. Ese es el motivo que ha propiciado  que este libro sea editado como primero de esta nueva etapa del (más…)

Comunicando con las emociones

abecedarioHace unos días, cuando preparaba una intervención en un vídeo promocional del Grado en Comunicación a cuyo departamento pertenezco en la estructura de la Universidad  de Deusto, escribía este comienzo que luego derivó en un post para el blog CIE/EITB. Decía así..

No se  equivoquen… no nos equivoquemos… yo comunico, tú comunicas, él comunica… es más… nosotros comunicamos, vosotros comunicáis, ellos comunican… y quienes son ellos, pues instituciones públicas  y privadas, medios de comunicación de masas, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas, organizaciones sociales, departamentos de marketing, de comunicación, consultorías especializadas, periodistas, guionistas, publicistas, agrupaciones y también, familias, cuadrillas, amigos, parejas. Somos seres gregarios en los que la comunicación es un proceso indispensable  más aún en una sociedad que ha sido globalizada y sigue siéndolo, por la incidencia del desarrollo de  las TIC – Tecnologías  de la Información y la Comunicación. No darnos cuenta de esto sería una equivocación. Como también lo sería excluir del proceso la emocionalidad  embebida en el mismo.

Una de las dos funciones principales de todo el sistema emocional es precisamente la comunicación, la función socialRobert Plutchik apuntaba que  las expresiones emocionales comunican cómo nos sentimos a los demás,  además de regular la manera en que los demás reaccionan ante nosotros y que  facilitar las interacciones sociales. (más…)